Materia inmaterial

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Serpentine Pavilion 2015. Imagen de George Rexta.

La Arquitectura es esencialmente una extensión de la naturaleza en el reino artificial que facilita el terreno para la percepción y el horizonte de la experiencia y comprensión del mundo
Juhanni Pallasmaa – Los ojos de La Piel

Se puede decir que la naturaleza fue la principal razón de la aparición de la arquitectura. Desde el principio de los tiempos el hombre se vio obligado a crear un lugar para estar al resguardo de ésta. A partir de ese momento, dicha extensión artificial de la naturaleza para el cuidado del hombre se ha visto modificada una y otra vez respecto del medio que la circunda, pasando por diversas épocas, el entorno siempre fue una de las principales preocupaciones del objeto a crear, se quiera o no una relación con este.

Tomando como contexto una época contemporánea, veremos como los esfuerzos más recientes en la arquitectura tienden cada vez mas a una disolución material del límite entre objeto y exterior, mediante diversas búsquedas de materiales, texturas, etc.
Para que dicha interacción sea mucho mas que una sensación ocularcentrista, sino que además, afecte múltiples sentidos del individuo que la habita.

Naturaleza humana entre líneas.

Imagen de Filip Dujardin.

Gijs Van Vaerenbergh en su capilla Reading Between The Lines, expone una ambigüedad en lo conocido como límite, donde este mismo pasa a ser una alteración sensorial de todo tipo, afectando a múltiples sentidos (visual, táctil, perceptual, intuitivo, temperatura, etc.),
mediante una modificación en el ADN del propio muro, dónde éste ya no es un objeto solido con perforaciones para vincular una relación entre el interior y el exterior, sino que éste ahora es una perforación absoluta, con leves conexiones en un límite físico para la materialización virtual de un límite desvanecido, donde es la percepción la que siente dicho límite, pero no el tacto o la visión, que lo atraviesan por completo, así también los factores climáticos, etc. Sometiendo al individuo que lo experimenta a una interpretación propia de los limites que lo acobijan.
Logrando una respuesta inversa, se puede llegar a entender materialmente como una contraposición a la construcción de un muro de ladrillo. Donde el ladrillo (materia) desaparece y las juntas entre éstos son las únicas que quedan como vestigio de su existencia.

La ausencia de límites

El pabellón de verano para el Royal park denominado Serpentine Gallery siempre ha sido un ejemplo de objetos arquitectónicos en un entorno completamente Natural, apuntando constantemente a la experimentación proyectual del arquitecto designado cada año.

El Serpentine Pavilion 2015 diseñado por el estudio español Selgascano (José Selgas y Lucía Cano) propone una experimentación en la materialización de su objeto, tomando como ejecución del mismo en 3 estados, uno estructural y dos de cerramiento.
La diferenciación de estructura y cerramiento produce una nueva tipología arquitectónica, desde la estructura tomada como puntos fijos en el espacio, entre los cuales las dos pieles que lo acompañan a definir los límites de su interacción. Este cerramiento, una combinación de plástico multicolor (ETFE) y cintas plásticas dan forma material a este objeto, asimilándose a una carpa diseñada paramétricamente, en la cual la piel pasa a ser algo más que un límite divisorio, transformando las percepciones sensoriales del lugar.
Su condición material, plástica, de múltiples colores, dan un efecto de caleidoscopio en el espacio interior del pabellón, interactuando constantemente con los factores naturales exteriores (luz, sombra, lluvia, viento) para transmitir estas sensaciones, intensificadas, al interior.
En su exterior luce casi como una crisálida salida de algún blog sea-punk tumblerino, a punto de dar vida a un animal que nadie conoció jamás, pero que todos están expectantes por conocer. Sin duda no será olvidada por sus visitantes en mucho tiempo.

En el Serpentine Pavilion 2012 ideado por Sou Fujimoto, podemos ver como el diseño paramétrico a través de un sistema basado en un objeto-patrón (estructural) configura todo un espacio mediante instrucciones.
Definiendo así, una no-definición del objeto, provocando la ausencia del límite, por la búsqueda de la no determinación del perímetro como algo físico, sino como elementos que terminan pero dejan puntos (o aristas) reconocibles para formar una idea del objeto según el espectador, asemejándose a una nube caótica de patrones, que posee patrones dentro de sus patrones, como subsistemas de un sistema complejo y articulado, provocando que, dependiendo de dónde lo veas, la percepción de su límite será distinta.

Estrategias Tropicales. Naturaleza reconvertida.

Climas cálidos, 2 estaciones en el año, altas temperaturas, diversidad en fauna y flora, montañas, etc. son algunas características de la región tropical del mundo, caracterizada por la línea del ecuador.
Sobre dicha zona, los límites realmente tienden a desaparecer desde una estrategia climatológica, ya que se busca una constante circulación del aire para refrescar los ambientes.
Dicha desmaterialización de los límites siempre ha procurado a una inclusión física de la naturaleza dentro de los espacios íntimos, en algunos casos hasta haciendo ésta misma su límite, haciendo, no a la naturaleza como una elección material, sino que es el hombre el que se introduce dentro de ella.

Fundado en 2006, el estudio Vo Trong Ghia nos muestra con su House of Trees cómo el individuo se vuelve intruso de la naturaleza, dónde ésta es la que define los límites espaciales, tanto dentro de ella como por fuera.
Se trata de una vivienda en Ho Chi Minh en la cual su estrategia proyectual es desmembrarla y al agrupar unidades estas se convierten en gigantes macetas, haciendo que el hombre sea el que viva “dentro” de ellas, es decir, en los dos espacios que produce esta segregación, tanto el interior (lugar de refugio y actividades más intimas), como en el exterior (para actividades mucho más dinámicas dónde se suele estar generalmente en esta clase de climas).
Dichas “Macetas” funcionales están materializadas de tal manera que tengan una reminiscencia natural, por medio de una textura exterior lograda con un encofrado de bambú, dándole este refuerzo perspectivico y espacial al entorno exterior, intensificando de esta manera la noción de selva con piso calados, sombras difuminadas por arboles y espacios indefinidos por la rotación de los volúmenes entre sí.

Por otro lado, la Casa Pentimento, de José María Sáez y David Barragán en Ecuador, propone una vivencia dentro de la naturaleza, una reconversión completa de los límites. No hay una diferenciación entre en adentro y afuera, entre borde y naturaleza, ya que ésta misma es la naturaleza, materializada mediante macetas portantes. Convierte a la materia en naturaleza, fragmentándola, mediante el sistema de apilamiento, dejando vacíos intercalados, volviendo ésta materia en inmaterial, de una forma bastante sutil.
Propone una transición más que un límite con su entorno natural, sin que ambos espacios compitan, abriéndose a todas las características naturales de su exterior (viento, luz, perspectivas, percepciones), todas pertenecen a una reciprocidad entre adentro y afuera, propiciando interacciones constantes por todo el lugar.

De esta manera podemos ver como aún en tiempos contemporáneos la idea de refugio y naturaleza no dejan de ser un tópico a investigar, mediante propuestas diversas, investigaciones distintas, expresiones de materiales contemporáneos (ETFE, prefabricados) como milenarios (Hormigón, metal), formas de construcción contrapuestas (in situ vs prefabricados), con opciones multicapas (Selgascano) como una monolítica (Pentimento).
Algo que siempre es consistente y cada vez más fuerte es la constante búsqueda de la inclusión de percepciones y reminiscencias naturales tomando a la naturaleza como la principal variable en la estrategia proyectual.

Las imágenes son de George RextaSteve CollinsRaed GindeyaOki Hiroyuki, Iwan BaanJim StephensonFilip Dujardin y Dezeen.