Habitares sostenibles II: Earthships

Lo podes leer en 3 minutos.

Fotografía de James Piers Taylor.

Al este del desierto de Arizona, en Taos, estado de Nuevo México, se alza toda una comunidad de Earthships o naves de tierra, un prototipo de vivienda autosuficiente ideado por el arquitecto Michael Reynolds.

Las aventuras y desventuras de este arquitecto estadounidense se retratan en el documental Garbage Warrior – o Guerrero de la basura- , película que muestra como Reynolds decide separarse de la construcción convencional y, enfrentándose a la comunidad arquitectónica e incluso a las leyes estadounidenses, se lanza a construir una serie de viviendas usando desperdicios como materiales de construcción.

Su idea es clara: todos podemos construir nuestra propia casa y hacer que sea autónoma, sin necesidad de depender de los combustibles fósiles ni afectar negativamente el planeta. Y no sólo eso, sino que también podemos dar uso a parte de la gran cantidad de basura que generamos diariamente como botellas, neumáticos o las latas de aluminio.

Este modelo de vivienda sostenible se basa en una serie de cuartos en forma de “U” conectados a un invernadero en la cara al sur, y un grueso muro perimetral hacia el norte, hecho de neumáticos rellenos de tierra compactada. Las viviendas no tienen calefacción ni refrigeración. En invierno el sol que entra por el invernadero calienta el muro de neumáticos que almacena la temperatura y va despidiendo calor a lo largo del día.

Los Earthships producen su propia electricidad a través de un sistema de energía fotovoltaica y eólica. Dicha energía se almacena en baterías y se suministra a los enchufes eléctricos. La vivienda intenta aprovechar al máximo el agua de lluvia y reutilizar las aguas residuales tanto para uso dentro como fuera del hogar, ayudando a la producción de alimentos y a la jardinería. El agua de lluvia y nieve es recogida en los tejados, depurada y llevada a un gran depósito que se encarga de distribuirla por la casa, mientras que las aguas grises pasan por una depuradora instalada en el invernadero y sirven de riego para las plantas. De allí, el agua sobrante es llevada a la cisterna del inodoro. Asimismo, las aguas negras son depuradas en unos digestores solares, y servirán para el compost que se utilizará para las plantas de los invernaderos.

“Me siento como si fuera parte de una manada de búfalos. Todos somos parte esta estampida que se dirige a un gran precipicio. Yo estoy en esa manada y pienso: Yo no voy para allá, yo no me voy a caer de esa manera”

Michael Reynolds

Por la construcción de estas viviendas, Reynolds se ha visto envuelto en problemas judiciales que han incluido la revocación de licencia de arquitecto, pero ya hace algunos años, las leyes de su país reconocieron la validez de sus construcciones. Por su lado, se ha dedicado a escribir libros –ya ha publicado 6- que incluyen planos e instrucciones para construir una de estas naves de tierra.

Luego del Tsunami en el año 2004, Reynolds y su equipo se desplazaron a las islas Andamán (India) donde levantaron 14 viviendas y, en 2005, tras el huracán Rita, desarrollaron un proyecto similar en México.

En la actualidad, ya se llevan construidos más de 2000 Earthships alrededor del globo. La comunidad más extensa se encuentra en Taos, Nuevo México (EE.UU.) donde el mismo Reynolds tiene su casa.

Fotografías de James Piers Taylor. London Permaculture.
Descubrí más en Flickr!